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Andrés SánchezTerapia Breve Estratégica Agenda tu cita
Andrés Sánchez en el Centro di Terapia Strategica de Arezzo, con una biblioteca de libros de Giorgio Nardone al fondo
Centro di Terapia Strategica, Arezzo.

Quién te va a atender

Soy psicólogo de la Universidad Nacional de Colombia, donde también hice la Maestría en Psicología, con énfasis en investigación en psicología clínica, bienestar y procesos relacionales. Graduado con distinción meritoria por mi tesis sobre comunicación terapéutica: qué hace que la relación entre paciente y terapeuta se rompa y qué hace que se repare. También fui docente universitario durante 8 años en tres de las universidades más importantes de Colombia: la Universidad Nacional, la Javeriana y el Externado.

Hace más de 15 años trabajo con pacientes e investigo constantemente sobre una sola cosa: cómo generar un cambio real en las personas a través del uso preciso de los impactos pragmáticos de la comunicación. En la consulta y en el aula he buscado identificar los elementos precisos que hacen del cambio no solo una posibilidad, sino algo inevitable. Por eso no mezclo corrientes terapéuticas: trabajo un modelo, a fondo, con protocolos de tratamiento eficaces y eficientes.

Psicoterapeuta oficial del Centro di Terapia Strategica de Arezzo. Abre el sitio del centro en una pestaña nueva.
  • 2011Dos años de formación en terapia sistémica en Buenos Aires, en la Escuela Sistémica Argentina, y en evaluación y psicodiagnóstico en la Universidad de Buenos Aires.
  • 2014Empiezo a estudiar y a profundizar en el modelo de Giorgio Nardone.
  • 2020–
    2021
    Máster en Terapia Breve Estratégica y Máster en Comunicación y Coaching Estratégico, con el Centro di Terapia Strategica de Arezzo, Italia.
  • 2023Terapeuta oficial del CTS de Arezzo.
Trayectoria docente e investigativa en LinkedIn

Dos cosas que suelen preguntarme antes de empezar

¿Y por qué no miramos el pasado?

Porque entender de dónde viene algo y poder cambiarlo son dos cosas distintas, y la primera no necesariamente conduce a la segunda. Lo que hizo nacer un problema casi nunca es lo que lo mantiene vivo hoy.La respuesta larga

Aprendimos a mirar la realidad en línea recta, buscando una causa en el pasado que explique un efecto del presente. Buena parte de las personas que llegan aquí ya hicieron ese recorrido: tienen identificado el episodio, el año, la persona. Lo explican con una claridad que a veces me sorprende. Y siguen sin poder mover nada.

Insistimos en buscar causas por una razón sensata: una explicación, aunque sea incompleta, tranquiliza. Nietzsche decía que cualquier explicación es mejor que ninguna, porque de lo que queremos deshacernos es de la incertidumbre. Encontrar el porqué alivia. Y ese alivio se parece a las otras soluciones intentadas: dura un rato, no cambia nada y deja la sensación de estar avanzando.

Un miedo pudo empezar por algo real y concreto. Hoy puede sostenerse por completo en lo que la persona hace para no volver a sentirlo. Puedes borrar el origen y el mecanismo sigue girando igual, porque ya no depende de él.

Tu historia importa y aquí se habla de ella cuando hace falta. Si algo del pasado pesa hoy, se trabaja, y hay protocolos hechos para eso. Lo que no hacemos es recorrerla entera buscando una causa, porque esa búsqueda acaba convertida en otra manera de dar vueltas.

¿Y por qué dura tan poco?

Porque el objetivo es concreto y bien delimitado: interrumpir el mecanismo que mantiene el problema en pie, que suele ser una sola cosa repetida muchas veces al día. Y porque para los problemas más frecuentes existen protocolos probados durante más de treinta años.La respuesta larga

No buscamos reconstruir tu personalidad ni revisar tu vida entera. Cuando el mecanismo se rompe, lo demás se reacomoda más rápido de lo que la gente espera: la rigidez cede en un punto y el resto empieza a moverse, porque todo se apoyaba en el mismo punto.

Los protocolos son secuencias de intervención construidas caso por caso y corregidas cada vez que no funcionaron. No hay que inventar la terapia desde cero contigo: está previsto qué hacer en cada fase y qué hacer si respondes distinto de lo esperado. Ese tiempo que no se pierde explorando es tiempo que tú no pagas.

El trabajo no termina cuando desaparecen los síntomas: lo que cambia es la manera de percibir y de reaccionar, y ese cambio se queda.

¿Y el coaching estratégico? Funciona igual que la terapia, pero sin nada que tratar. Te lo cuento aquí.

Lo que no ha funcionado hasta ahora no va a funcionar por repetirlo una vez más.

Escríbeme y coordinamos el día y la hora. En la primera sesión ya empezamos a trabajar sobre el problema.